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Rozando un sueño...


Consigue tu sueño
Sueña a lo grande

El pasado día 16 de diciembre firmé el contrato de edición para la publicación de la primera novela. La editorial, pequeña e independiente, realiza un trabajo profesional y de alta calidad, cuidando con esmero cada proyecto. Sigo sin creer, que una editorial tradicional haya decidido apostar por lanzarla al mercado.


De momento, poco más puedo contar, porque esto es un proceso de largo recorrido, y yo, acabo empezar a dar los primeros pasos en el difícil mundo literario. Desconozco lo que vendrá a continuación. Lo que sí haré es transmitiros las emociones y la experiencia, que vaya atesorando, por si pudiera ser de utilidad a algún otro escritor novel. Comenzaré por contaros cómo he llegado hasta aquí.


Ha sido un trabajo arduo, recopilando información, y cualquier documentación de utilidad, para lograr plasmar la realidad de esos años. He tenido entrevistas, con historiadores especializados, y con algún vecino, que ha compartido conmigo, recuerdos y anécdotas de cuando era un chavea y correteaba por las calles donde transcurre la novela. He visitado lugares que aún permanecen en pie, o lo que queda de ellos. He leído, estudiado, todo cuanto caía en mis manos, durante días, semanas, e incluso meses, para intentar ser fiel a la realidad de aquella España. Esas páginas atesoran un buen puñado de horas de mi vida, en las que he disfrutado, a la par que sudado, cada palabra, cada letra, para intentar construir una trama atractiva que atrape al lector, y lo haga disfrutar.


Hace justo un año, puse el punto y final al primer borrador del manuscrito. Luego, dejé pasar un tiempo. El texto debía reposar, No hay nada como volver a contemplar algo escrito después de una larga temporada. Errores y aciertos aparecen, como por arte de magia, aunque siempre estuviesen ahí, agazapados, y tus ojos no hubiesen sido capaces de distinguirlos.


Cuatro correcciones más antes de remitirlo a las lectoras cero. Chicas, jamás podré agradeceros vuestra implicación. Alguna lo devoró en solo un fin de semana, y hubo quien hizo un análisis, exhaustivo y enriquecedor, de cada uno de los pasajes.


Concluí la cuarta corrección, y contraté los servicios de una correctora profesional y de un informe de lectura. Los ojos de alguien dedicado al mundillo acabaron por pulir las páginas de la novela. Para mi sorpresa, el texto fue calificado como una obra ambiciosa, valiente, muy bien ambientada y con una prosa magnífica.


Una última corrección, la quinta, y armándome de valor, lo remití a algunas editoriales. Una vez que pulsas el botón de enviado en el ordenador, solo te queda aguardar, y armarte de paciencia. El camino, como he mencionado, es pausado y lento.


Semanas después, un jueves por la tarde, recibes una llamada de teléfono para zarandearlo todo.


Y mi sueño, cada vez está más cerca...




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